Para mí, la noche es viento, son árboles, son soledad, nostálgicos
pensamientos, o quizás la película de kill bill, o la canción Summer Night. La
noche alberga quizás el momento más reflexivo de todo el día, el momento en el que nos cuestionamos lo que
dijimos, o dejamos de decir, y de sentir. Quizás los grandes teóricos filosóficos
escribieron sus ideales utópicos de la sociedad y del ser humano mientras el
silencio inundaba sus oídos, la tan amada brisa nocturna, el susurro de las
hojas, el único testigo de estos momentos. En dónde se lleva a cabo una lucha
interna.
Me gusta esa invisibilidad del momento que nadie reconoce
como esplendida, ese pequeño detalle que puede ser un gesto o un pensamiento
divagante de locura, esa expresión del medio ambiente que le da forma al
momento. Es cómo la música instrumental, sin necesitar palabra alguna está
llena de sentimientos, y quién no se ha imaginado vivir un romance con una
persona y que esto sea diferente al amor del que tenemos conocimiento, siento
arruinar la entrada de mi querido amigo tratando de imaginarse a esta persona,
pero creo que una persona ideal puede estar como la epistasis genética, es
decir, relacionado a esto, sería como una situación en la que no puedes ver a
esta persona porque no ha alcanzado el sentido para nosotros de una persona
ideal, esta persona ideal sólo se presentará con estas vivencias que le dé el
sentido de que lo es. Pero como digo, el
ser humano esta lleno de contradicciones y si seguimos esperando a la persona
ideal quizás nunca la encontremos porque no se encuentra expresando eso que
nosotros imaginamos como perfección, creo que lo que deberíamos de anhelar
siempre es la reciprocidad y la magnificencia de una persona, ya conociéndola,
que nos parezca hermosa su forma de ser ella (como persona), una autentica, aunque sinceramente prefiero
así apreciar a las personas que tratar de vivir con ellas, en el aspecto como
pareja. Porqué me gusta el silencio.