jueves, 3 de julio de 2014

Nombre a números, un mundo.

Son simples palabras, momentos, no sé que sea. 
Mis amigos me dicen que alguien se lo pierde y otro se lo ahorra.
Me gustaría poder decir que me siento bien, que creo en las palabras acerca de su depresión, y que sus problemas existenciales no son más que simple exclusión porque se siente mal de decir la verdad.
Me gustaría poder decir que no sabía que esto pasaría, y que de todas formas no me duele.
Hay muchas cosas que me gustarían decir, pero no encuentro más que consuelo en saber que el problema no soy yo... 
Pero al menos fui valiente, es que todo siempre ha sido un ciclo, que quiero romper, que no me atrevo a entrar en detalles, y que soy algo más.
Al final las palabras por decir, por salir de mi boca, sobraron y lo seguirán haciendo.
Consuelo, saber que el intro de esta guitarra y estas palabras junto con lagrimas pasarán y sabré que si dice que todos le mienten en este caso no fui yo.
Las experiencias me dan fuerza, porque se que después de esta decepción, que me tomó, no desprevenida, pero aún así no le quita este estremecer.
¿Qué puedo decir? Le dije no te preocupes junto con un guiño y lo volví a borrar de mis chats del whats.
Al final, su número no volverá a aparecer con nombre en mis contactos. Porque seguirán siendo números, que después de volverte a poner un nombre y una pizca de expectativa y esperanza no me veo haciéndolo otra vez. Porque al final el problema no soy yo ni todos te mintieron hoy.

jueves, 15 de mayo de 2014

Estática, cambiando.

Mientras salimos, me preguntan si no he llamado a mi madre. No la llamo, ni siquiera le compro nada el 10 de Mayo, ni siquiera hablamos de nuestros sueños, porqué mientras yo sufro en silencio, la puerta de mi cuarto sigue estática.
Porqué la única salida que queda es la música, la soledad y las letras.
Me siento tan frágil, tan cambiante...
Soy una mierda.
Siento un nudo en la garganta, una furia incontenible y que nada dentro de mi nada va a cambiar con mis padres.
Siento que la única que cambie cuando paso eso fui yo.
Estoy nadando contra la corriente.
Mis incógnitas acerca de porqué fui así, se van contestando. Creo que ahora que me siento completa, entiendo muchas actitudes mías y no mamá, no fue toda mi culpa.
No siento que esta relación vaya a mejorar, al final de todo. Ni que yo alguna vez me vaya a sentir normal.
Pero cuando siento pensar el si hubiera tenido unos padres más atentos con mi estabilidad emocional, me viene la respuesta de que tal vez yo no sería así, pero me gusta ser yo.
Todas estas actitudes que me definen hoy, en este momento, como Lynnete, son la consecuencia de todo lo que viví, lo que tuve, lo que carecí, lo que considero como algo fundamental.
Sólo soy un proceso, al igual que todos.
Hoy en día me preguntó si estoy haciendo las cosas de la mejor forma, pero tengo que encontrar ese modo yo sola aquí reflexionando y tengo que sentirme mejor después de escribir esto, tengo que ir a hacer ejercicio, pero antes tengo que escuchar la música que realmente me apasiona, esa que no puedo escuchar en cualquier parte, ni con cualquier estado emocional, ese brazo que me levanta diciendo "no eres la única que te sientes así".
No existe tal brazo, mas qué la misma praxis.
No es noche, no estoy reflexionando acerca de un tema "random", estoy buscando la forma de sentirme mejor. Estoy desvistiendo mi alma, porque al final es lo único que me queda.
No entiendo porqué nunca soy lo suficientemente buena, ni porqué soy suficiente para mí.
Hoy no diré que no quiero a mis padres, ni que los odio, ni que odio que nunca haya respuestas y menos, preguntas. Sólo que estoy definida en cierta forma, gracias a esto.
Pero, siendo insuficiente, me gusta quién soy.

domingo, 27 de abril de 2014

Mi día empezó a las 12.30

Para mí, la noche es viento, son árboles, son soledad, nostálgicos pensamientos, o quizás la película de kill bill, o la canción Summer Night.   La noche alberga quizás el momento más reflexivo de todo el día, el  momento en el que nos cuestionamos lo que dijimos, o dejamos de decir, y de sentir. Quizás los grandes teóricos filosóficos escribieron sus ideales utópicos de la sociedad y del ser humano mientras el silencio inundaba sus oídos, la tan amada brisa nocturna, el susurro de las hojas, el único testigo de estos momentos. En dónde se lleva a cabo una lucha interna.

Me gusta esa invisibilidad del momento que nadie reconoce como esplendida, ese pequeño detalle que puede ser un gesto o un pensamiento divagante de locura, esa expresión del medio ambiente que le da forma al momento. Es cómo la música instrumental, sin necesitar palabra alguna está llena de sentimientos, y quién no se ha imaginado vivir un romance con una persona y que esto sea diferente al amor del que tenemos conocimiento, siento arruinar la entrada de mi querido amigo tratando de imaginarse a esta persona, pero creo que una persona ideal puede estar como la epistasis genética, es decir, relacionado a esto, sería como una situación en la que no puedes ver a esta persona porque no ha alcanzado el sentido para nosotros de una persona ideal, esta persona ideal sólo se presentará con estas vivencias que le dé el sentido de que lo es.  Pero como digo, el ser humano esta lleno de contradicciones y si seguimos esperando a la persona ideal quizás nunca la encontremos porque no se encuentra expresando eso que nosotros imaginamos como perfección, creo que lo que deberíamos de anhelar siempre es la reciprocidad y la magnificencia de una persona, ya conociéndola, que nos parezca hermosa su forma de ser ella (como persona), una autentica, aunque sinceramente prefiero así apreciar a las personas que tratar de vivir con ellas, en el aspecto como pareja. Porqué me gusta el silencio.